7:00 de la mañana.

Suena el despertador y tu cuerpo te dice “no puedo”.

Te sientes incapaz de afrontar un nuevo día, pero las obligaciones te esperan.

Solo te queda una solución: tirar del café y encender el piloto automático.

Este es un escenario que desgraciadamente a muchos nos suena y que se produce, no solo con mucha frecuencia, sino que para muchos se ha convertido en el pan nuestro de cada día.

Nos falta energía y motivación para empezar la jornada, pero nos negamos a detectar la causa. Es mucho más cómodo tirar de café y de pastillas para aguantar el tirón.

Algunos se aventuran a probar con remedios naturales, y sí, la naturaleza siempre tiene ayuda para ofrecernos, pero no valdrá de nada si no vamos a la raíz del problema.

Las plantas pueden ayudarnos a recargar la batería, pero ellas solas no lograrán nada.

Vas a tener que acompañarlas con un estilo de vida adecuado, como venimos diciendo desde hace tiempo en este blog.

Empecemos analizando las posibles causas de la fatiga.

 

Causas de la fatiga

 

No hace falta que te diga que el ritmo de vida frenético que llevamos agota a cualquiera.

Lo grave es que hemos acabado creyendo que es normal, que es lo que toca, que es el precio que hay que pagar para tener un determinado nivel de vida que nos permita consumir todas las cosas que lo acompañan.

De este modo la puerta para que el estrés pase queda abierta de par en par. 

 

1/ Estrés

El estrés en sí no es malo, pero se convierte en un enemigo muy dañino cuando se instala en nuestra vida con poca pinta de querer desaparecer.

Nuestro sistema de respuesta al estrés, controlado por el llamado eje HHA (eje hipotalámico-hipofisiario-adrenal) se basa en prepararnos físicamente para atacar o huir en momentos muy puntuales.

En ningún caso nos hemos adaptado a hacer frente a estresores constantes (exámenes, exceso de trabajo y obligaciones de lo más variado) que son los que caracterizan la vida moderna.

Ante esta situación de estrés constante, dicho sistema se agota y se desequilibra, dando lugar a lo que se conoce con el nombre de estrés crónico.

Puede llegar a tal extremo que se produzca lo que hoy en día se llama el síndrome del quemado (burn-out), de fatiga extrema o de fatiga adrenal.

Se ha convertido en una auténtica lacra en los países occidentales y es una señal muy clara de que algo no va bien y de que ha llegado el momento de hacer cambios radicales.

El problema es que es difícil de detectar en uno mismo y al final el cuerpo acaba colapsando.

Manejar el estrés es de vital importancia y el primer paso es hacer un análisis exhaustivo de nuestras prioridades, soltar lo que sobra, que suele ser la mayor parte de lo que ocupa nuestro tiempo, y quedarnos solo con lo realmente importante.

 

2/ Falta de coherencia entre el entorno y nuestra genética

Si nuestra genética apenas ha evolucionado y seguimos siendo homo-sapiens, es decir, cazadores-recolectores, el entorno que nos rodea nada tiene que ver con lo que nuestro ADN espera.

Hemos creado un entorno completamente artificial y ajeno a nuestra propia naturaleza humana, alejándonos cada vez más del medio natural, hasta tal punto que hoy a muchos nos resulta un gran desconocido.

Asfalto, comida desvitalizada, aire contaminado, luz artificial a todas horas, sedentarismo, por no mencionar los continuos pensamientos negativos que nos asolan y la inexistente gestión emocional. Todo ello acaba por agotar nuestras reservas de energía vital.

Conocemos demasiado bien este penoso panorama, pero no desfallezcas, hay soluciones sencillas que requieren, eso sí, un mínimo de compromiso por tu parte. 

 

3/ El peligro de la inercia

Para poder sobrevivir en dicho entorno artificial, echamos mano del piloto automático, drogados por el consumo y el materialismo, alejados de nuestra verdadera esencia.

La fuerza que sostiene ese entorno es la inercia, y nos lleva a hacer lo que hacen todos, lo que se espera de uno sin atrevernos ni siquiera a imaginar que pudiera haber otra alternativa.

La inercia nos lleva de aquí para allá sin tener ni la más mínima de idea de a dónde vamos realmente. El desgaste energético que supone dejarse llevar por la inercia es más que evidente y acaba pasando factura, demasiado cara en muchas ocasiones.

La solución en este caso es tan sencilla como complicada: tomar conciencia y empezar a cambiar.

Da un pasito hoy y otro mañana, hasta que el rumbo vuelva a enderezarse y te conduzca hacia donde realmente quieres.

 

4/ Problemas varios

Además de lo dicho, la fatiga puede tener otras causas tan variadas como:

  • el efecto secundario de determinados medicamentos,
  • desajustes de la tiroides,
  • apnea del sueño que impide dormir bien,
  • desequilibrios metabólicos como falta de vitamina D, de hierro
  • cuadros de hipoglucemia
  • intolerancia a determinados alimentos que implican una estimulación excesiva del sistema inmunitarito,   

todo lo cual acaba agotándonos.

Lo mejor que puedes hacer es parar un poquito (muchito), bajar el ritmo e intentar identificar la causa de la fatiga.

En la mayoría de los casos, basta con cambiar el estilo de vida. En otros puede que tengas que recurrir a algún tratamiento supervisado por tu profesional de salud.

Pero mientras tanto, vamos a ver qué tiene la naturaleza para echarnos una manita.

Como siempre, empezaré indicándote el nombre en latín de las hierbas recomendadas para evitar confusión entre plantas con nombre parecido o que tienen diferentes variedades.

 

Rodiola

Nombre latín: Rodhiola rosea

Parte medicinal: raíz

Esta planta tenía fama de dar vigor y fuerza a los temidos guerreros vikingos.

Más recientemente, también los astronautas y atletas rusos han hecho uso de ella con muy buenos resultados.

En países escandinavos como Suecia y Dinamarca es una reconocida planta medicinal.

Es una de las llamadas plantas adaptógenas, es decir aquellas cuyo efecto farmacológico nos ayuda a adaptarnos con mejor y con mayor rapidez a estresores:

  • químicos,
  • físicos,
  • biológicos,
  • y psicológicos

y así recuperar el equilibro, en casos de estrés, ansiedad y fatiga, entre otros problemas.

Se ha estudiado mucho en casos de burn-out ya que mejora el humor y estimula la producción de dopamina y serotonina en el cerebro.

La mejor manera de tomarla es en forma de comprimidos que contengan sus principales activos, es decir, rosavina y salidrosido, evitando tomar por la tarde para prevenir posibles  problemas de sueño por la noche.

PRECAUCIÓN: La rodiola está contraindicada durante el embarazo, la lactancia y en casos de trastorno bipolar.

 

Eleuterococo o ginseng siberiano

Nombre latín: Eleuterococus senticosus

Parte medicinal: raíz

Es una planta medicinal originaria de Siberia, de fuertes y abundantes raíces, a diferencia de sus primos el ginseng asiático (Panax ginseng) y el americano (Panax quinquefolium) que son plantas más pequeñas y de raíces menores.

La raíz de ginseng se emplea en la medicina tradicional china desde hace más de dos mil años para aumentar la energía vital o chi, la inmunidad y la fuerza física, aunque las lista de aplicaciones era bastante más extensa.

A partir de 1855 el eleuterococo empieza a ser estudiado por científicos rusos en busca de una alternativa local al ginseng coreano, pero no fue hasta la década de los 50 que es estudiado en profundidad en relación a su capacidad de mejorar el rendimiento, la resistencia en general y la resistencia al estrés en particular.

De los cientos de propiedades que tiene esta planta, quédate hoy con dos:

1/ como gran planta adaptógena que es, te ayuda a adaptarte a cualquier tipo de estrés, tanto físico (competición deportiva, trabajos al aire libre con temperaturas extremas…) como psicológico, que es del que más sufrimos hoy en día.

El eleuterococo te brindará más recursos, más fuerza física y mental para enfrentar el estrés y reequilibrar el sistema nervioso.

2/ Es una planta perfecta para afrontar periodos de fatiga intensa: exámenes, picos de trabajo, adolescencia…

Hay tres formas de consumirla:

  • La raíz pulverizada que puedes preparar tú mismo o comprar en cápsulas listas para consumir. La dosis aquí es de 2 a 3g al día (máximo al día 6g) .
  • Extracto alcohólico de la raíz macerada en alcohol, lo que en herboristería se conoce con el nombre de tintura. En este caso seguiremos las indicaciones del fabricante, pero la dosis viene a ser una cucharada de café por la mañana y otra a primera hora de la tarde.
  • Extracto estandarizado: debe contener un mínimo de 0,8 % de eleuterósidos B y E, principal componente activo. Puedes tomar entre 100 y 200 mg dos veces al día durante 4 semanas alternando con 2 semanas de descanso.

PRECAUCIONES: el ginseng tiene una potencial acción hormonal estrogénica por lo que está desaconsejado su uso en niños, mujeres embarazadas, durante la lactancia y en casos de cánceres hormonodependientes. También debe evitarse su consumo por la tarde para evitar posibles trastornos del sueño.

 

Ginkgo

ginko

 

 

Nombre latín: Ginkgo biloba

Parte medicinal: las hojas, muy verdes, cosechadas en el mes de mayo

Si la fatiga es mental el ginkgo es la planta más adecuada, aunque también actúa sobre la fatiga física.

Este árbol me ha parecido fascinante desde que lo descubrí.

¿Sabías que es el árbol más antiguo del planeta, anterior incluso a los dinosaurios?

¿Sabías que es el único ser vivo que sobrevivió la bomba de Hiroshima?

Al parecer, pocos meses después de la tragedia, a muy pocos kilómetros del hipocentro apareció un brote de ginko entre las ruinas de un templo.

Su impresionante longevidad, capacidad de adaptación y resistencia le han permitido sobrevivir a cualquier tipo de cambio climático y a los efectos nocivos de la industrialización.

Si bien el ginkgo se emplea en la medicina tradicional china desde hace más de dos mil años, en occidente su uso es mucho más reciente.

Hay estudios que confirman que mejora la función cerebral y protege el tejido cerebral, por lo que desde hará unos 20 años se ha estado utilizando en casos de demencia y declive cognitivo.

En lo referente al tema que nos ocupa, el ginkgo es un poderoso antioxidante que protege nuestras células del daño causado por el estrés oxidativo y mejora la calidad del sueño.

Según los expertos la mejor forma de consumir ginkgo es por vía oral empleando un extracto llamado EGB 761 por tener la mejor composición de principios activos (24% de flavoglicosidos y 6% de lactonas triterpénicas). Solo tienes que seguir las instrucciones del fabricante.

Hay otras formas, como tinturas o incluso hojas para infusión, pero son preparados mucho menos concentrados, por lo tanto menos efectivos. Además, se han dado casos de personas que han experimentado molestias como dolores de cabeza. Este no ocurre con el extracto estandarizado.

Ten en cuenta que si te decides por esta planta tendrás que ser paciente y perseverante, ya que sus beneficiosos efectos no se empezarán a notarse hasta aproximadamente unas dos semanas después de iniciar las tomas.  

PRECAUCIÓN: como las plantas anteriores, no es recomendable su uso en casos de embarazo y, lactancia. Tampoco debe consumirse 48h antes de una intervención quirúrgica por su posible efecto anticoagulante. Además, podría interferir con medicamentos anticoagulantes e hipotensores y algunos antidepresivos.

 

Conclusión

 

Lo interesante de estas plantas es que valen para muchas cosas ya que su espectro de aplicación es muy amplio.

Pero también hay un peligro: tomarlas, notar la mejoría y no hacer nada para erradicar el origen del problema, como te decía al principio del artículo. En dicho caso, volverá a repetirse tarde o temprano.

Ya sé que me pongo un poco pesadita, pero es de vital importancia mejorar el estilo de vida. Esa es la verdadera clave. Las plantas son ayudantes y solas no bastarán.

.Por último, ten en cuenta que el efecto curativo de estas plantas no es de hoy para mañana, se requiere perseverancia, pero los resultados acaban llegando.

 

Y ahora ha llegado tu turno

 

Sería estupendo que nos contaras si tienes experiencia con este tipo de plantas.

¿O quizás conoces otras que también pueden ayudarnos?

¡Comparte tus claves y vamos a poner fin entre todos al estrés y la fatiga!

Gracias por estar ahí y un abrazo muy fuerte,

kiki firma

 

 

NOTA IMPORTANTE: MUJERES EMBARAZADAS Y NIÑOS PEQUEÑOS DEBEN CONSULTAR A UN PROFESIONAL ANTES DE UTILIZAR ACEITES ESENCIALES.  EL CONTENIDO DE ESTE ARTÍCULO TIENE UNA FINALIDAD ÚNICAMENTE INFORMATIVA, Y NO NOS HACEMOS RESPONSABLES DEL USO QUE SE HAGA DEL MISMO.

 

 

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Soy Kiki Nárdiz, coautora del blog Rewilding Drum, desde el que comparto estrategias y herramientas para ayudarte a salir del automatismo y a recuperar la energía vital a través del contacto consciente con la naturaleza. Te regalo mi guía “7 errores que te alejan de tu naturaleza salvaje y cómo solucionarlos”.

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