La primera vez que tuve contacto con una ortiga tenía 9 años.

Pasaba el mes de agosto con mi familia en un pueblito de Cantabria al resguardo del sofocante calor de la capital.

Era la primera vez que veía vacas, que descubría el intenso aroma de la boñiga, que trepaba un árbol para coger higos, que comía cangrejos, que me subía a una barca a recoger gusana para pescar, que contemplaba atónita el subir y bajar de la marea.

También fue la primera vez que me picó una ortiga.

¿Plantas que pican?

Se preguntaba horrorizada mi mente metropolitana.

Los niños del pueblo me dijeron que no me preocupara, que si pasaba sin respirar por donde crecía la planta me libraría de la temida picadura.

Confiando a pies juntillas en esta técnica, acepté inocentemente la apuesta que un día me lanzó mi tío:

coge esta planta de ortiga y si no te pica te doy quinientas pesetas.

No hace falta que te describa la escena que se produjo a continuación.

Después de ver todas las estrellas del universo juntas, maldije a mi tío, a las ortigas y “el maldito día en que decidimos ir a pasar unos días en ese asqueroso pueblo”, jajaja.

Menos mal que tuvo la decencia de revelarme el antídoto: unas friegas con hierbabuena y asunto solucionado.  Bueno, más o menos…

Desde entonces mucho ha llovido. Me he reconciliado plenamente con esta planta tan potente, he aprendido a conocerla, a manejarla y a sacar buen provecho de sus múltiples virtudes.

Eso es lo que quiero compartir hoy contigo así que, vamos al lío.

 

Lo que debes saber antes de empezar

 

Las propiedades de esta planta que muchos consideran mala hierba, todavía hoy, no dejan de sorprenderme.

Crece en zonas húmedas y en España la encontramos en prácticamente en todo el país, pero es más abundante en la cordillera cantábrica. No temas si no vives aquí ya que se encuentra en muchas partes del mundo.

Si lo que buscas es información botánica, la encuentras por aquí. Tan solo te hago ahora una pequeña aclaración, por si te estás haciendo la siguiente pregunta:

¿por qué pican las ortigas?

La picadura se produce por acción de unos diminutos pelillos en el tallo y en el envés de las hojas. Los pelillos contienen ácido fórmico que es el causante del enrojecimiento y la irritación de la piel.

También debes saber que existen unos 500 tipos de ortiga, pero las más comunes son dos:

  • Mayor (Urtica dioica)
  • Menor (Urtica urens)

Puede que hayas oído hablar de la ortiga blanca, también llamada ortiga muerta (Lamium álbum) y aunque físicamente se parece mucho a la mayor, no es una ortiga, ni pica, ni tiene las mismas propiedades.

Las tres son comestibles y medicinales, pero hoy nos ocuparemos solo de la primera.

Una vez aclarados estos puntos, vamos con la parte práctica.

 

Qué parte recolectar

 

Si no tienes tiempo o ganas de recolectar la planta, puedes comprarla en cualquier herbolario. Te aconsejo que lo hagas a granel, no solo por evitar el envoltorio, sino porque tiene más propiedades que la que viene en bolsitas individuales.

En cualquier caso, si tienes total seguridad sobre la planta que estás recogiendo, te recomiendo siempre la opción de recolectar.  Es una forma preciosa de reconectar con la naturaleza y acallar la mente.

Recolectamos las cuatro hojas superiores, que son las que tienen mayor vitalidad y concentración de sustancias activas, en un día seco, entre las 10 y las 12h de la mañana aproximadamente.

Lo haremos con un cuchillo o unas tijeras como ves en la imagen, o con unos guantes de jardinería para que no te piquen.

La mejor época es la primavera y el verano, aunque se puede recolectar prácticamente todo el año.

Las raíces también son medicinales y se cosechan en otoño, pero esto lo veremos en otro momento.

 

Propiedades y uso práctico

 

Las aplicaciones de la ortiga mayor son muy numerosas, pero como siempre digo, vamos a empezar poco a poco para no saturarnos con información.

De momento, quédate con estas:

#1. Remineralizante

La ortiga es rica en cuantiosos minerales: en especial hierro, silicio, calcio, sodio y potasio, pero también cobre, magnesio, zinc, azufre, cobre, manganeso…

Además, contiene otras muchas vitaminas como betacaroteno (precursor de vitamina A), vitamina C, B1, B2, B5, vitamina E y ácido fólico (vitamina 9).

Por ello es muy conveniente recurrir a ella cuando uno anda flojillo y alicaído o incluso si sufre de anemia ferropénica.  

Para beneficiarte de la mayor parte de estos componentes puedes hacer tres cosas:

  • Tomarla en infusión a razón de 3 a 5g de hierba por taza de infusión que dejamos reposar 3 minutos, 3 veces al día.
  • Introducirla en tus comidas: la puedes dejar secar o blanquear las hojas frescas durante un minuto, y añadir a tus platos.

          Las mejores opciones son:

    • Cocinarlas como si fueran espinacas
    • Hacer una tortilla o una tarta salada de ortigas tipo quiche
    • Añadir a las sopas y a los batidos
    • Enriquecer tus guisos con un buen puñado de esta planta
    • Hacer zumo de las hojas frescas, pero para esto tendrías que disponer de un extractor.

Recuerda que nuestro sistema digestivo, en condiciones óptimas, es una máquina perfecta de procesar y asimilar nutrientes, por ello, el primer paso hacia una salud radiante es una alimentación lo más nutritiva posible.

#2. Depurativa

Las hojas de ortiga se emplean mucho en las curas de primavera por su efecto diurético y depurador de la sangre. En el mundo de la supervivencia se desaconseja precisamente su uso para prevenir la deshidratación en casos extremos.

Con este fin se consume también en forma de infusión como explicado arriba.

 

#3. Antinflamatoria y analgésica (calma el dolor)

En este sentido su acción es beneficiosa para mejorar dolencias del tipo artritis y artrosis.

Los comprimidos de ortiga son los más indicados en este caso. Solo tienes que seguir las instrucciones del fabricante.

#4. Uso cosmético

Es una de las mejores plantas si tienes problemas de caspa, caída y/o cabello graso.  

Lo mejor que puedes hacer es preparar un tónico capilar hirviendo 10m 250g de ortiga en 125g de agua y 125g de vinagre. Colar y aplicar al cabello. No es necesario aclarar.

También puedes hacerte un champú a base de ortigas casero batiendo un huevo entero con una infusión bien cargada (dejarla reposar toda la noche) de ortiga o romero. Puedes añadir aceite esencial de romero (5 gotas) para potenciar el efecto y darle buen olor. Masajéate el cabello con la mezcla y aclara.

Por otro lado, una buena infusión de ortiga es un tónico perfecto para la piel grasa.

Como ves, es muy facil de emplear, está al alcance de todos y si te animas a recolectar ¡te sale gratis! 

 

Ya conoces los secretos de la ortiga

 

Estoy segura de que con estas indicaciones puedes empezar a coger confianza e ir introduciéndola poco a poco en tu vida.

¿Qué me dices? ¿te animas?

Me gustaría que me contaras si has puesto en práctica alguna de estas propuestas o si conoces otras maneras de consumir o beneficiarte de las ortigas.

Entre tanto te mando un gran abrazo,

kiki firma

 

 

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Soy Kiki Nárdiz, coautora del blog Rewilding Drum, desde el que comparto estrategias y herramientas para ayudarte a salir del automatismo y a recuperar la energía vital a través del contacto consciente con la naturaleza. Te regalo mi guía “7 errores que te alejan de tu naturaleza salvaje y cómo solucionarlos”.

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